jueves, 17 de octubre de 2013

Dora - La Exploradora
[ManJar]

¡Temor! Eso es lo que siento cuando te acercas. Aunque no me has
causado daño alguno, escondo mis extremidades, protejo mi cuello
y observo con el rabillo de mis ojos cuanto te acercas.
Me encojo aún más cuando me tomas y llevas a un lugar soleado,
en donde me dejas sumergida en agua. Mientras inicio la
elongación muscular necesaria para desplazarme fuera del pocillo,
me acercas unas hojas verdes, que dejas sobre el césped para que
mi curiosidad haga lo demás.
Al escapar de mi baño involuntario; extrañamente, me siento
relajada, estiro con fuerza mis extremidades; elongando mi cuello
al máximo, oteo el cálido aire de Septiembre.
Huelo frescura, me desplazo a mi ritmo hacia el lugar en que
dejaste esas hojas, que comienzo a saborear rápidamente; espero
no vuelvas muy pronto.
Es extraño, pero siento un adormecimiento en mi cuerpo, creo que
buscaré un lugar para seguir hibernando, la temperatura aún es
baja.
Con mis uñas logro asir las hojas del césped y desplazarme hasta
el muro que refleja los rayos del soleado atardecer, buscaré una
pequeña cueva para seguir en mi proceso de crecimiento.
Como vez, necesito el descanso y soledad para fortalecer mi
caparazón; tú al contrario requieres de la luz, ejercicio y
alimentación contínua.
No tienes que envidiarme; somos especies diferentes, solo
debemos cuidar de los más débiles.
Cuenta con mis permanentes oraciones, pediré por ti y los tuyos;
para que siempre puedas cuidarme y admirar la creación.

martes, 15 de octubre de 2013

En el libro "Alma Chilena" (1912) se define al poeta Carlos Pezoa Véliz, de este modo:

"Alguien que hubiera nacido como el pueblo nace,
de un oríjen incierto, y caido prematuramente en la orfandad; que
hubiera sufrido sus privaciones, vivido su infancia sin alegría y su azarosa juventud.
Alguien como el roto de injenio vivo y audaz; como el huaso impresionable y supersticioso, a quien se le hubieran revelado
en toda su desnudez las miserias del conventillo, las sorpresas del vagabundaje, los dias sin pan y las noches sin refujio, la temprana necesidad de buscarse un oficio y la via-crucis que debe repechar para acercarse a donde le incita su doble ambición de desquite: nombre y fortuna."

Quizá esta sea una de las razones por la que me gustan sus poemas...